Siendo un robot me iba mejor.

Este año me he abierto a la gente y solo me ha servido para hacerme daño, me iba genial siendo un robot sin sentimientos, pero ciertas personas me enseñaron que no estaba mal mostrar tus sentimientos y luego todos fueron desapareciendo poco a poco hasta no quedar ninguno, y ahora aquí estoy yo, en mi cama destrozado pensando en que hacer con mi vida.
Pensando en mis amigos y en que a ninguno de ellos le importaría demasiado que desapareciera.
Pensando en que si me encuentro mal no tengo nadie que se preocupe por mi.
Pensando que no sé que haré en el futuro, si estudiaré empresariales, derecho o lo que sea.
Pensando que seré de mayor.
Pensando que odio mi vida, odio todo, me odio.